Iglesia de San Pedro Apóstol
La iglesia parroquial, dedicada a San Pedro Apóstol, es un modesto edificio del siglo XVIII. El material empleado en su construcción es el ladrillo.
Consta de una nave entre pilastras adosadas cubierta con bóveda de cañón con lunetos, decorada con yeserías barrocas que representan los cuatro Evangelios. A los pies de la iglesia se alza la torre de un solo cuerpo.
En el presbiterio, el retablo mayor, barroco, con columnas salomónicas, lleva dos imágenes de San José con el Niño y el Santo
Ángel Custodio, y en el ático escultura de San Pedro Apóstol.
Al lado del Evangelio, se encuentra un retablo del siglo XVIII con una escultura de San Ramón
Nonato y con la imagen del Cristo Crucificado de la segunda mitad del siglo XVI.
Al lado de la Epístola se encuentra otro retablo rococó del XVIII, con la imagen de la Virgen y el Niño, de vestir, y otro retablo rococó con la escultura de San Antón, popular, del siglo XVIII.
El libro de cuentas de la Iglesia consigna una data de 1770, de 1.480 reales, importe de dos altares colaterales de talla y un sombrero de púlpito según el recibo de Segundo Ibáñez, maestro tallista de Olmedo.
